La Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte (UCN) refuerza su compromiso con la preparación y actualización de los equipos de salud de la Región de Coquimbo, a través de la actividad “Respuesta a Emergencias y Desastres”.
Esta jornada organizada por el Departamento de Salud Pública y el Programa de Especialidad en Medicina Familiar, tiene como objetivo aplicar estrategias de intervención para la gestión del riesgo en emergencias y desastres en contextos de atención prehospitalaria, con especial énfasis en los servicios SAMU y SAPU, además de destacar la relevancia de la coordinación interinstitucional en situaciones de crisis.
La importancia de la coordinación
El curso, que reunió a 25 participantes, estuvo dirigido a residentes de las especialidades de Medicina Familiar y Medicina de Urgencia de la UCN, así como a equipos que se desempeñan en los Servicios de Urgencia de Atención Primaria de las comunas de Coquimbo y La Serena.
Las sesiones abordaron temáticas fundamentales como la epidemiología de emergencias, el ciclo de los desastres, el rol de las instituciones en la regulación y coordinación durante crisis, el uso estratégico de radiocomunicaciones en la red de urgencia, protocolos de seguridad en CESFAM y primeros auxilios psicológicos.
El curso tuvo una duración de 20 horas cronológicas, distribuidas en dos sesiones virtuales realizadas los jueves 9 y 16 de enero, además de una jornada presencial que se realizó el viernes 10 de enero en el salón Alberto Hurtado de la Facultad de Medicina UCN. La metodología empleada combinó clases expositivas, trabajo en equipo y actividades prácticas, permitiendo a los participantes adquirir conocimientos y herramientas aplicables en sus áreas de desempeño profesional.
“Una experiencia interesante”
Nicole Torrejón, enfermera coordinadora del CESFAM Santa Cecilia y una de las participantes, destacó la calidad del curso. “Me pareció una experiencia súper interesante. En mi área es fundamental adquirir conocimientos nuevos, y esta jornada me permitió hacerlo de una manera dinámica. Me impresionó la diversidad de métodos que utilizaron para enseñar y el énfasis en el trabajo colaborativo”, expresó.
Por su parte, Gabriela Vega, residente de segundo año de Medicina Familiar, valoró la preparación de los y las docentes y la modalidad participativa de las sesiones. “La experiencia ha sido excelente. Los tutores diseñaron las clases con mucho esfuerzo, haciéndolas lúdicas e instando a la interacción. Esto nos permitió familiarizarnos mejor con el funcionamiento de la red de urgencia, un tema esencial en nuestra formación”, comentó.